Da Vinci en Madrid: así fue el Siglo de Oro de la ciencia y la técnica en España

Hasta 20 de los códices de Leonardo da Vinci llegaron a Madrid a finales del siglo XVI, un momento álgido del conocimiento técnico y científico del país

Época de esplendor literario y artístico, inaugurado por la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija y clausurado con la muerte de Calderón de la Barca, el Siglo de Oro significó el apogeo de la cultura española en prosa y verso, en pintura y escultura, en música y arquitectura. Pero también, aunque mucho más desconocido, florecieron la ciencia y la técnica, con el Madrid de los Austrias como gran capital del conocimiento.

Exposición ‘El ingenio al servicio del poder. Los códices de Leonardo da Vinci en la corte de los Austrias’. Foto: Zipi | EFE.

Época de esplendor literario y artístico, inaugurado por la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija y clausurado con la muerte de Calderón de la Barca, el Siglo de Oro significó el apogeo de la cultura española en prosa y verso, en pintura y escultura, en música y arquitectura. Pero también, aunque mucho más desconocido, florecieron la ciencia y la técnica, con el Madrid de los Austrias como gran capital del conocimiento.

En la ciudad no solo se desarrollaron grandes proyectos de arquitectura e ingeniería civil sino que también -o puede que como consecuencia de ello- se manejaron los avances técnicos y científicos que sacudían Europa. Así, hasta una veintena de códices originales manuscritos de Leonardo da Vinci llegaron a la capital; dos de ellos, los “códices Madrid I-II” aún se conservan en la Biblioteca Nacional.

Códices da Vinci

Para arrojar más luz sobre este periodo y esta historia menos conocida que la producción literaria de autores como Cervantes, Quevedo, Garcilaso de la Vega o Calderón de la Barca, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando estrena una exposición que propone en realidad un viaje a la tecnología y los ingenios de una época.

Época de esplendor literario y artístico, inaugurado por la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija y clausurado con la muerte de Calderón de la Barca, el Siglo de Oro significó el apogeo de la cultura española en prosa y verso, en pintura y escultura, en música y arquitectura. Pero también, aunque mucho más desconocido, florecieron la ciencia y la técnica, con el Madrid de los Austrias como gran capital del conocimiento.
Thobias Volckhmer, ‘Estuche instrumental astronomico’ (Museo Naval).

Partiendo de la llegada de esos compendios de conocimiento a Madrid a finales XVI, la muestra El ingenio al servicio del poder: Los códices de Leonardo da Vinci en la corte de los Austrias, que podrá verse hasta el próximo 16 de mayo, indaga en el “poco conocido Siglo de Oro español de ciencia y técnica”, según explica una de sus comisarias, Magoga Piñas.

La primera pregunta a la que responde la exhibición es por qué esos códices llegaron a la capital. Para Piñas, este recorrido acredita que “Madrid era el centro de la tecnología de Europa”, una suerte de “capital de conocimiento técnico y científico” en la que una “élite de ingenieros de la época” desarrolló ambiciosos proyectos de arquitectura hidráulica e ingeniería.

La muestra cuenta la historia de una historia fascinante y poco conocida: la presencia en España entre los siglos XVI y XVII de la mayor parte de los manuscritos que escribió Leonardo da Vinci

Fue el arquitecto milanés Pompeo Leoni quien trajo los reputados códices, y fueron muchos los ingenieros de renombre que los habrían leído, dando lugar a “indicios que proponen que muchas obras pudieron inspirarse en su contenido”.

Aunque se desconoce el número exacto de códices originales que llegaron a la ciudad, se cree que pudieron ser cerca de veinte. “Cuando murió”, explica la comisaria, “sus herederos los dispersaron, pero casi toda la documentación sobre maquinaria que hemos visto a lo largo de la historia creada por da Vinci estuvo algún día aquí”, detalla, además de resaltar la importancia de conservar dos de ellos.

Época de esplendor literario y artístico, inaugurado por la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija y clausurado con la muerte de Calderón de la Barca, el Siglo de Oro significó el apogeo de la cultura española en prosa y verso, en pintura y escultura, en música y arquitectura. Pero también, aunque mucho más desconocido, florecieron la ciencia y la técnica, con el Madrid de los Austrias como gran capital del conocimiento.
Pompeo Leoni (atrib), ‘Felipe II’ (Museo Nacional del Prado)

También apunta a que esta exposición “puede ayudar a otros investigadores” a continuar indagando en este periodo desconocido de la historia.

La muestra

Con la presencia de estos manuscritos de Leonardo da Vinci en el Madrid de los grandes ingenieros, la muestra propone un recorrido por la tecnología de esta parte de la historia, cuyo contenido se divide en seis bloques, que contienen desde libros teóricos a proyectos hidráulicos o el proyecto de la obra del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

“Es una exposición multidisciplinar que cuenta una historia”, detalla Piñas sobre el contenido, del que destacan piezas como “Los veintiún libros de los ingenios y las máquinas” -publicación técnica con sistemas de medida e ingenios hidráulicos de la época-, instrumentos científicos empleados durante estos siglos, o dos esculturas atribuidas a Pompeo Leoni.

Época de esplendor literario y artístico, inaugurado por la publicación de la Gramática castellana de Antonio de Nebrija y clausurado con la muerte de Calderón de la Barca, el Siglo de Oro significó el apogeo de la cultura española en prosa y verso, en pintura y escultura, en música y arquitectura. Pero también, aunque mucho más desconocido, florecieron la ciencia y la técnica, con el Madrid de los Austrias como gran capital del conocimiento.
Instrumentos de navegación que forma parte de la exposición. Foto: Zipi | EFE.

La exposición de objetos, todos ellos originales, se complementa con un montaje digital que recrea en 3D copias realizadas desde el XVI al XVIII, como el estudio de la lucha de un león con un dragón, reputada obra de da Vinci perteneciente a los tomos de la colección Valparaíso y que “podría ser la copia más antigua que se conserva del original perdido”.

Para reunir esta cantidad de objetos, la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, la Biblioteca Nacional de España y Patrimonio Nacional -los promotores- contaron con la colaboración del Museo del Prado, el Museo Arqueológico Nacional, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando-donde se exhibe- o la Biblioteca de Turín, entre otros.

También con un grupo de comisarios expertos en materias como la ingeniería, las matemáticas o la historia, en particular Elisa Ruiz, Daniel Crespo, Almudena Pérez de Tudela, Nicolás García Tapias, Mariano Esteban Piñeiro y Almudena Palancar, además de la citada Magoga Piñas.

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