Zapatillas de café y paredes verdes: el triunfo (sostenible) del diseño finlandés

Zapatillas hechas con posos de café e invernaderos verticales para la oficina son solo algunas de las apuestas de la economía circular con sello finlandés

Botellas de plástico que se convierten en alfombrillas de coche, neumáticos que se transforman en zapatos o madera que se convierte en material constructivo una y otra vez. La economía circular, esa que apuesta por cambiar el comprar, usar y tirar por reducir, reutilizar y reciclar, suena cada vez más en la sociedad.

El punto crucial no es tanto a qué contenedor -naranja, amarillo, verde, azul, marrón- tiramos lo que ya no sirve sino, como explican Oxfam Intermon, sino en el momento de diseño, ahí es cuando se debe pensar tanto en su utilidad y que sea ecológica sino en qué ocurrirá con cada uno de sus componentes cuando ya no sirva.  

En lugares como Finlandia hace años que se apuesta por este modelo de economía circular que busca reducir el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía. Y es por eso que son pioneros en proyectos que logran dar vida a los productos desechados, reutilizando y reintroduciendo elementos en el ciclo de vida. Y estos son algunos de los ejemplos más brillantes, de la moda a la construcción pasando por la alimentación.

Zapatillas de café

La idea de la futurista marca Rens, nacida en Helsinki, se forjó en torno al café. Café y plástico reciclado. Son las materias primas con las que se producen unas zapatillas que, además, son estilosas y derrochan diseño minimalista con sello escandinavo.

Las zapatillas Rens están hechas de café y poliuretano reciclados. Foto: Rens.
Las zapatillas Rens están hechas de café y poliuretano reciclados. Foto: Rens.

Las zapatillas cuentan con un forro impermeable y transpirable para dar como resultado un calzado duradero y sostenible que, además, cuenta con un factor antibacteriano que neutraliza el mal olor. Y, además, son veganas. ¿Se puede pedir más?

Paredes verdes

Con el objetivo de crear entornos más “saludables, felices e inspiradores”, la compañía finlandesa Naava comenzó a diseñar originales invernaderos verticales que funcionan como auténticas paredes verdes, que llevan la naturaleza hasta los lugares de trabajo para incidir en la productividad y estado de ánimo de los empleados.

Sus plantas, que además adornan las oficinas en muros que sirven para separar y aislar espacios, ayudan a purificar el aire.

Naava propone oficinas mas habitables y saludables.
Naava propone oficinas mas habitables y saludables.

La empresa facilita además el mantenimiento de estas paredes verdes que funcionan como los mejores purificadores y humidificadores del aire pero de forma totalmente natural.

La alimentación del futuro

Un paso más allá se encuentra la compañía Solar Foods, una empresa finlandesa que investiga nuevas fórmulas para producir proteínas a través de la biotecnología. En cualquier lugar del mundo, y solo usando aire y electricidad, se podrían producir alternativas a la carne de origen vegetal, pero también lo que llaman “carne cultivada” con un enfoque sostenible y que además no está sujeto a las limitaciones agrícolas o ambientales.

Con la biotecnología de Solar Foods se busca producir proteínas de consumo alimentario que no provengan de animales pero tampoco estén sujetos al clima o a la tierra

De momento la firma ya ha creado un mapa interactivo llamado New World Food Map1 que muestra la situación actual de la producción de alimentos y las oportunidades para la producción de proteínas en el futuro.

Reutilizar y reciclar

Mucho más presente es Wefood, un proyecto humanitario surgido en Helsinki en 2018 y que se presenta como una especie de supermercado de excedentes. Según su modelo, las cadenas de distribución de alimentos donan sus productos desechados por imperfecciones o defectos de envasado o etiquetado -pero siempre en buenas condiciones para el consumo- que Wefood vende en su propio canal con un precio hasta el 70% inferior al original.

Además de permitir acceder a estos alimentos a precios ventajosos, Wefood destina sus beneficios a la ONG Finn Church Aid que asiste a los más vulnerables.

Wefood
Foto: Wefood

Y si Wefood evita el desperdicio de la comida, la empresa Kamupak se encarga de los envases. Gracias a su sistema de depósito digital, los usuarios pagan por un primer envase reutilizable y después pueden utilizar los de diferentes tiendas de comestibles y restaurantes que sirven comida para llevar. Cada vez que se devuelve el envase se recupera el crédito digital, de modo que se evita el uso de recipientes de un solo uso y se reduce la huella de carbono.

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