Sillipedia: y la silla se hizo arte (y enciclopedia)

Una enciclopedia ilustrada recupera 101 historias donde las sillas son protagonistas

Wassily, Zigzag, Tulip, Panton o Barcelona; además de nombres propios -y lugares de honor de museos de diseño todo el mundo-, las sillas son protagonistas de sabrosas anécdotas, desde la que cuenta la pelea entre Mart Stam, Marcel Breuer y Mies van der Rohe por atribuirse la autoría de las sillas cantiléver a la que recuerda cómo César Ritz, el creador de famosa cadena hotelera, reducía el tamaño de sillas y mesas cuando quería que un espacio pareciera mayor.

La humilde silla de Domingo el carpintero, de Ibiza, se expone en el Museo de Artes Decorativas de Fráncfort junto a diseños de Le Corbusier o van der Rohe, mientras que las formas de la silla Varius se inspiran en los famosos violines del lutier Antonio Stradivari y la Navy, encargada para equipar submarinos del ejército de los EEUU durante la Segunda Guerra Mundial, se diseñó para que soportara el impacto de un torpedo. Solo son unas pocas de las 101 historias de sillas que recoge Sillipedia, una nueva obra enciclopédica publicada por La Fábrica y promovida por la firma Andreu World para rendir un sentido y ameno homenaje a la silla.

La enciclopedia de la ‘sillez’ está ilustrada por Antonio Solaz. Imagen: © Antonio Solaz.

En madera, plástico o acero, escultóricas o minimalistas, humildes o reinas de salones, las sillas son capaces de imprimir personalidad a cualquier estancia. “A menudo no reparamos en ellas, de puro habituales”, apunta Ramón Úbeda, responsable de este trabajo acerca de la ‘sillez’. Y, sin embargo, “son un verdadero lujo, un objeto tremendamente valioso no por su precio o su exclusividad, sino por formar parte de nuestra vida más de lo que somos capaces de advertir”.

Historia e historias de la silla

De hecho, un solo asiento, el que se negó a ceder Rosa Parks en un autobús, desencadenó la mayor protesta antirracista de la historia, y una sola silla, la que sostiene a la difunta señora Bates en Psicosis, basta para provocar, aún hoy, escalofríos.

Las sillas son un verdadero lujo, un objeto tremendamente valioso no por su precio o su exclusividad, sino por formar parte de nuestra vida más de lo que somos capaces de advertir

Ramón Úbeda

Historiadores del diseño, de la arquitectura o del arte, de diferentes generaciones y orígenes geográficos aportan las historias: María José Balcells, Santi Barjau, Isabel Campi, Guillem Celada, Daniel Cid, Ana Domínguez, José María Faerna, Albert Fuster, Marisa García Vergara, Daniel Giralt-Miracle, Rosina Gómez-Baeza, Pilar Mellado, Oriol Pibernat, Mónica Piera, Isabel del Río, Patricio Sáiz, Carmen Sevilla, Rosalía Torrent y Mauricio Wiesenthal, además del propio Úbeda.

Portada Sillipedia. Foto: La Fábrica.

En total 101 relatos con 101, 21 retratos y 245 dibujos de sillas realizados por Antonio Solaz, utilizando diferentes estilos y recursos gráficos.

Y se queda corta. Según Úbeda, “Mil y una sillas sería el horizonte soñado para esta singular obra enciclopédica”. Y es que la silla da para mucho, en su opinión, “porque es la pieza reina de la historia del mobiliario”.

Una historia de la que ya se han escrito páginas y páginas pero que ahora pretenden explicar con rigor y “una mirada más abierta y plural”.

La obra incluye 101 historias de sillas, que podrían ser 1000.

Una historia subjetiva

Las historias se encuadran en doce capítulos: Cultura popular, Clásicos del diseño, Clásicos españoles, Arquetipos, Los asientos del poder, Cambiar el mundo, Diseños de cine, Esto también es una silla, Sillas de artistas, Historias mal sentadas, Sillas y letras, y La sillez.

La propia selección de historias es subjetiva, reconoce su promotor, mientras defiende el uso de ilustraciones en lugar de fotografías en lo que califica un “trabajo enorme” de Antonio Solaz, que tiene como resultado “realmente un libro ilustrado, en la forma y también en la función, como dicen los bauhausianos que tienen que ser las buenas sillas”. La historia de la empresa valenciana Andreu World, que las fabrica desde hace 65 años, es la última, pero también podría haber sido la primera.

Diseño para leer

Sobre las historias sedantes y sedentes del escritor Mauricio Wiesenthal para el libro Historias para leer sentado, publicado en 2016 por Andreu World, surge esta nueva obra donde cada silla cuenta su propia historia y donde caben incluso aquellas en las que el diseño no es lo fundamental, como aquella que relata que Rilke siempre escribía de pie y solo se sentaba para leer o que el juez Du Hellain pidió ser enterrado con su silla.

Historia del diseño y suculentas anécdotas se reúnen en este libro. Imagen: © Antonio Solaz.

También curiosidades para los amantes del diseño, como que las Thonet fueron las primeras sillas industrializadas y las más vendidas en la historia o que Rietveld diseñó la Roja y Azul en 1918 pero no la pintó con los colores que la hicieron famosa, y que la convirtieron en algo así como un Mondrian en tres dimensiones, hasta 1925.

Anotarán mentalmente que Superleggera, que proyectó Gio Ponti en 1951, y se fabrica con madera y mimbre pesa tan sólo 1.850 gramos, que Carles Riart es el único diseñador español que ha trabajado para la empresa americana Knoll International o que las sillas danesas más famosas, las Wishbone, se inspiran en las empleadas por la dinastía Ming.

Y, para nota, ¿sabías que la la silla Barcelona fue diseñada como trono para los reyes Alfonso XVIII y Victoria Eugenia pero que finalmente no la utilizaron? ¿Que un carrito de supermercado convertido en una silla a modo de ready-made es una pieza de arte? ¿Y que la silla A.I., presentada por Philippe Starck en 2019, es la primera que no ha sido diseñada por un humano?

Sillas diseñadas para practicar sexo, las sillas preferidas de Pablo Neruda y Fernando Pessoa o la que hizo fabricar la hija de Sigmund Freud para su padre, que siempre se sentaba mal; las historias de estas 101 sillas te harán mirar tu salón con otros ojos.