Londres tira de diseño para recuperar espacios públicos tras la pandemia

Cinco jóvenes talentos instalan otros tantos bancos en la City de Londres que son, a la vez, espacios para descansar y para reflexionar sobre la ciudad

Sentarse en una frondosa piña, en un ojo que anima a mirar la arquitectura que nos rodea, en sillas que animan a la interactuación social tras el aislamiento al que nos ha obligado la COVID-19, sobre el perfil de los tejados de Londres o en las coordenadas exactas que nos hacen reflexionar sobre nuestra posición, no solo geográfica, sino también mental, política o cultural. Son bancos pero son mucho más que asientos. Y ya están instalados en la City de Londres.

Sus creadores, estudios de arquitectura y diseño de Dinamarca, Bélgica, Italia y el Reino Unido, fueron los ganadores de un concurso en el marco del Festival de Arquitectura de Londres (LFA), dirigido a descubrir nuevos talentos y, a la vez, ofrecer lugares para descansar y repensar las ciudades. En el contexto de la City londinense, los coloridos diseños son refrescantes propuestas creativas dentro de un distrito financiero marcado por los rascacielos de oficinas.

Bancos que derrochan diseño

Entre los diseños ganadores se cuentan una original piña, un elemento repetido en tejados y barandillas en Londres que incluso fue considerada por Sir Christopher Wren para coronar, pintada de dorado y a unos 60 m de altura, la cúpula de la catedral de St. Paul.

El banco-piña: © Luke O’Donovan | LFA.

El equipo integrado por Archie CantwellHugh Diamond y Cameron Clarke (HAC) reversionó un adorno que ilustra hospitalidad pero también poder para crear un asiento que alegrase las históricas calles del mercado de Heapside. Como una de estas frutas, el banco tiene numerosas superficies que varían en cuanto a texturas, desde las más pulidas en el asiento superior a las más rugosas a medida que descienden.

Aprender a mirar

Otro de los bancos -en realidad dos piezas-, con el nombre de Look Up y con diseño de Oli Colman, toma la forma de grandes ojos para animar a los viandantes a observar el mundo inmediato que los rodea. Los grandes ojos vueltos hacia arriba, realizados a partir de arcos de madera unidos con varillas de metal y pintados de colores brillantes, invitan a apartar la mirada del teléfono móvil y contemplar Londres, pero también brindan un momento para sentarse y relajarse en la bulliciosa metrópolis.

También de aprender o, en este caso, volver a aprender, va la propuesta de Iain Jamieson y Dave Drury (Bow Churchyard), que anima a los reencuentros en un clima de distanciamiento social a través de los bancos The Two Seater Rule. A dos metros de distancia, los dos asientos en forma de trono están ideados para descansar en solitario o junto a un amigo (o un desconocido) a una distancia segura.

El banco para volver a charlar con los amigos. Foto: © Luke O’Donovan | LFA.

De tejados y chimeneas

Chim Chim es el nombre del original banco diseñado por PROFFERLO Architecture e inspirado en las hileras de chimeneas que adornan los tejados de Londres. Con forma de cabeza de cañón, de corona o de base cuadrada, este símbolo baja del cielo al suelo para invitar a la gente a descansar, a charlar y a relajarse.

Pese a su apariencia de ladrillos, la estructura del banco está hecha en madera mientras que las formas de las chimeneas se pueden utilizar como respaldos.

De los tejados al suelo. Foto: © Luke O’Donovan | LFA.

¿Dónde estás?

El último de los bancos lleva por nombre 51 ° 30’48.6 ”N 0 ° 05’17.9” W. Son las coordenadas exactas de su ubicación, pero también una expresión espacial de este sistema de coordenadas que, en este caso, toma forma en tres planos, cada uno de ellos en representación de un eje de la cuadrícula cartesiana.

Diseñado por Studio mxmxm, la estructura no solo atrae la mirada y los pensamientos de quien lo ve físicamente hacia adentro en el sentido de su ubicación geográfica, sino también mirar y pensar hacia fuera: ¿cuál es mi posición mental, política o cultural?

Dónde estás (y no solo geográficamente). Foto: © Luke O’Donovan | LFA.

En colores pastel, el banco puede ser grabado -y renombrado- con las coordenadas del lugar donde se ubique y por tanto adquirir una nueva lectura, tanto de sí mismo como respecto a quien lo ve.

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