10 souvenirs de diseño que sí queremos traernos de Valencia

Bolsos, cascos de bici, botellas reutilizables, láminas, lámparas y pañuelos de seda son algunos de los objetos que comprar en la Capital Mundial del Diseño 2022

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.

Foto: Diabla

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.

También es cierto que hay lugares que son perfectos para rastrear este tipo de tesoros, y uno de ellos es Valencia. A la ciudad del Turia vamos por el Oceanogràfic y los museos, por los monumentos y la playa de la Malvarrosa, por la luz y el estilo de vida.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Tote Bag. Foto: La Postalera.

Pero entre sus señas de identidad están también la artesanía y el diseño (no por nada acaba de ser reconocida como Capital Mundial del Diseño 2022). Reunimos aquí 10 recomendaciones para capturar el talento valenciano en un objeto que puedas llevarte a casa.

Un botijo en versión moderna

Si ya no puedes vivir sin tu botella reutilizable, es hora de abrirse a nuevos diseños. Por ejemplo, el botijo de Diabla, una pieza de Alberto Martínez, Raky Martínez y Héctor Serrano y todo un ejemplo del valor e innovación que el diseño aporta a los sectores tradicionales.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Botella-botijo La Siesta. Foto: Diabla.

Disponible en la tienda Vicente Navarro (Cirilo Amorós, 83 – 85), la botella, que lleva por nombre La Siesta, te fascinará por su fusión de la forma de una botella de plástico con la de un objeto tan propio de la cultura popular como un botijo, todo un icono mediterráneo.

Con pitorro, debe usarse como su antecesor, captando el agua en el aire (nada de chuparlo) y, aunque no refrigera por sí solo las bebidas, puede meterse en el frigorífico. Además, cuando no se use puede lucirse como objeto decorativo por su estética y sus apetecibles coloridos.

Un bolso que grite Mediterráneo

El valor de lo artesano y los motivos naturales se dan la mano en los bolsos de Secret loom. Muchos de sus diseños se inspiran en la fauna marina y fluvial es intrínseca de la ciudad de Valencia por su costa y por la Albufera, la laguna más grande de España, que es una joya de biodiversidad. Disponible en Poppyns (Isabel la Católica, 21).

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Bolso pez. Foto: Secret Loom.

Otra opción son los bolsos y bolsas de tela de La Postalera. Ilustrados con motivos que reflejan la esencia de la ciudad –monumentos, gastronomía y naturaleza, entre otras– sus creaciones lucen diseños coloristas, en línea con la tradición visual valenciana. Disponible en La Postalera (Corretgeria, 4).

Una lámina que sea puro arte

El diseñador MacDiego ha reunido en la colección MacDiego’s Dogs a algunos de los ilustradores valencianos más destacados de los últimos años, como Paco Roca –Premio Nacional del Cómic (2008)-, Cento Yuste, Paula Sanz Caballero o Miguel Gallardo. Son tiradas limitadas, firmadas y dedicadas por el autor. La colección, que se actualiza constantemente, está a la venta en mundograficoimprenta.es.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
The Valencianer, Cristina Duran.

También son preciosas las láminas que firma la arquitecta e ilustradora Virginia Lorente, creadora, además, de El Joc de València, un juego de mesa inspirado en la ciudad. Ambos se venden en Atypical (Caballeros, 10).

El complemento urbano perfecto

Hace años que Valencia es una ciudad perfecta para ir en bici, gracias a su red de carriles bici y la topografía llama del centro urbano. Aprovechando que vamos, nada como hacernos con un casco e diseño valenciano de Closca Helmet, reconocido por premios internacionales como el Red Dot Design. Cuando no lo usas se pliega ocupando un 55% menos de espacio. Disponible en Do You Bike (Mar, 14) y Poppyns (Isabel la Catòlica, 21).

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Foto: Closca Helmet.

Una joya

El diseñador Vicente Gracia ha logrado transformar la esencia de la Nit del Foc, el espectacular castillo de fuegos artificiales tradicional de Las Fallas, en una joya, en concreto un brazalete hecho de oro con brillantes y con piedras preciosas trabajado artesanalmente que es lo más parecido a llevar la más querida de las fiestas valencianas encima. Disponible en su tienda (Paz, 4. Bajo izquierda) y online.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Brazalete La Nic del Foc.

Otra buena idea es hacernos con una de las peinetas tradicionales que lucen las falleras, eso sí, reinventada de la mano de Orfebres Peris Roca y apta para adornar peinados en cualquier ceremonia y momento especial. A la venta en su tienda en Bolsería, 31.

Un vino

La gastronomía es un elemento consustancial de Valencia y desde hace años, las marcas especializadas en productos gastronómicos cuidan al máximo la imagen de sus productos, de su identidad visual a su packaging. Un ejemplo es el vino Maduresa, cuya etiqueta está diseñada por Dani Nebot, Premio Nacional de Diseño de 1995. Disponible en Original CV (Plaza del Mercado, 35).

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Madruesa. Foto: Celler del Roure.

Para llenar la despensa

Hablando de gastronomía, no podemos dejar de lado el arroz, por ejemplo el de Sivaris, cuyo packaging firma Pepe Gimeno –Premio Nacional de Diseño de 2020 entre otros reconocimientos-. Disponible en los puestos Setas y Verduras Leiva y Frutas y Verduras Bonafont en el Mercat Central (Plaza Ciudad de Brujas).

Si te va más el dulce por rumbo a Ruzafa, uno de los epicentros culturales de la ciudad, donde se encuentra Utopick, una compañía dedicada al chocolate que ha contado con el diseñador Nacho Lavernia –Premio Nacional de Diseño en 2012– para definir la imagen de sus productos, que se inspira ien los pliegues de un barquito de papel. Disponible en su tienda (Matías Perelló, 14) y en utopick.es.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Foto: Utopick Cacao.

Un pañuelo de seda

Si hay algo unido a la artesanía valenciana es la seda, fruto del papel jugado por la ciudad durante siglos como parada en la Ruta de la Seda que conectaba China con Europa. En Ensedarte se inspiran en ese bagaje artesano para diseñar sus creaciones aptas para cualquier momento del día. A la venta en el Centro de Artesanía de la Comunitat Valenciana (Hospital, 7) y en online.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Foto: Ensedarte.

Algo de cerámica

La bombonera es uno de los diseños emblemáticos de la cerámica valenciana y es también el perfecto detalle para regalar, por ejemplo una de las creaciones de Arturo Mora, ceramista integrado en el comité de expertos que, dentro del proyecto ‘ADN Cerámico, diseñando el Mediterráneo’, conformará el primer mapa de ceramistas valencianos. Disponible en el Centro de Artesanía de la Comunitat Valenciana (Hospital, 7).

De rabiosa actualidad es el delicado Jarrón Ma Nua de Eugenia Boscà, capaz de revelar lo que se puede conseguir con diseño, artesanía y talento valenciano. A la venta en La Postalera (Corretgeria, 4) o en su tienda online.

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Ma Nua Jarrón. Foto: Eugenia Bosca.

Una lámpara

Las lámparas de Lzf son la simbiosis perfecta de diseño y artesanía. Cada pieza es en realidad una obra de arte donde las finas láminas de madera se trabajan y moldean para crear formas escultóricas, y así lo reconoció en 2020 el Premio Nacional de Diseño en la categoría de Empresa. A la venta en Goodlight y en su web (Sorní, 26. Primero).

Puede que no lo llames souvenir, pero si eres de los que compra chocolates en Bélgica y macarons en París o de los que no vuelven de Nueva York sin un par (o más) de Converse, nos comprenderás. Si viajar es de por sí un chute de endorfinas –y más ahora, después del parón impuesto por la situación sanitaria- el llamado turismo de compras es ese chute extra de felicidad que nos permite llevarnos un trocito del destino que estamos visitando.
Lámpara MiniMikado. Foto: Lzf.

(Foto de portada: Diabla).

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