Arte y mensaje: las Meninas de Canido vuelven a sus orígenes

Menos obras pero de gran formato, reivindicación y firmas consagradas del arte urbano devuelven el festival de las Meninas de Canido a su esencia

Ferrol, 2008. En el barrio de Canido, azotado y degradado por la reconversión industrial, comienzan a aparecer murales sobre edificios abandonados. Tienen en común un motivo: meninas -de todo tipo, color y tamaño- y una firma, la de Eduardo Hermida.

Lo que comenzó como un acto espontáneo y reivindicativo, con el objetivo de revitalizar a través del arte un barrio deteriorado por el abandono y la dejadez, se convirtió con el paso de los años en un auténtico festival de arte urbano, con docenas de pintores decorando los muros del barrio con sus propias interpretaciones del icónico cuadro de Diego Velázquez.

Al aumento de popularidad se sumó el apoyo de instituciones, las visitas, los patrocinios y las actividades complementarias, desde talleres a conferencias, pasando por conciertos o exhibiciones de cortometrajes. Doce años después de su puesta en marcha acudieron 100.000 personas al festival Las Meninas de Canido, según datos del Ayuntamiento de Ferrol. Todo un éxito.

El festival renuncia este año a la programación complementaria para centrarse en los murales. Foto: Kiko Delgado | EFE.

Vuelta a los orígenes

Este año no se repetirán las grandes cifras; una invitada indeseada, la COVID-19, ha transformado el planteamiento de la cita, que tiene lugar los días 4, 5 y 6 de septiembre. O, más bien, la ha devuelto a sus orígenes.

Sin posibilidad de realizar eventos masivos y con la vista puesta en evitar aglomeraciones, el programa elimina la agenda de actividades complementarias y pone el foco, de nuevo, en el talento creativo de los artistas y en el mensaje de sus murales.

“Volvemos al origen de todo, a recuperar el espíritu del inicio; nos volcamos con los artistas”, explica Hermida, que ya anticipó hace un mes el cambio de formato a causa de la pandemia. Rojo, Sfhir, Toni Espinar o Pastron#7 son solo algunas de las firmas, referentes en el panorama nacional del arte urbano, que quedarán en las paredes del antiguo barrio degradado y ahora polo de atracción de la ciudad. “Lo mejorcito del arte urbano”, sostiene Hermida.

Eduardo Hermida con una de las meninas del barrio. Foto: EFE.

Gran formato y grandes nombres

Lo harán, además, en obras de gran formato, como el madrileño Hugo Lomar, más conocido como Sfhir, que se ha adueñado de un lateral de un edificio de ocho alturas en la calle Doctor Fleming que ya ha intervenido. Vallas policiales rodean al artista encaramado en la grúa y a su obra que, sin embargo, algunos vecinos y curiosos han seguido desde un descampado próximo.

Sfhir, con obras en China, los EEUU, Colombia o el Sáhara, repite en el festival. Tres de de los murales más aplaudidos de Canido llevan también su firma –Perrázquez, Corona Borealis y Las Femeninas-. El de 2020 muestra a una gigantesca menina flotando en el espacio.

Una fachada lateral del instituto de secundaria IES Canido y hasta una iglesia, la de San Rosendo, servirán de lienzos y acogerán las nuevas reinterpretaciones del célebre cuadro de Velázquez, el mismo que ahora sorprende en cualquier esquina del barrio (hay más de 250 murales con este mismo motivo).

Sfhir firma este enorme mural en Canido. Foto: Kiko Delgado | EFE.

Arte seguro

En total, participarán alrededor de 40 artistas, todos nacionales, que agradecen a Hermida su esfuerzo para mantener esta cita con la cultura.

Él mismo observa la situación como una oportunidad, forzada, es cierto, para volver a los orígenes. Según explicó en La Voz de Galicia, “Siempre quise que se redujese un poco la magnitud, tras la experiencia que tuvimos el año pasado. Eso fue una locura, tuvimos un público de 100.000 personas en Canido. No quería que fuese tan grande”.

Su proyección llegó a la cima cuando apareció un mural atribuido a Banksy, uno de los artistas internacionales más importantes de este ámbito. En la escena, una pareja de agentes de la Guardia Civil besándose que en un callejón que recuerda a una de las obras de Banksy titulada Kissing Coppers y que protagonizan dos policías británicos. Su autoría no se confirma ni se desmiente pero la notoriedad es un hecho.

Los artistas ya están trabajando en su obras para la edición de este año. Foto: Kiko Delgado | EFE.

Pese a todo, en esta edición se cumplirán estrictos protocolos de seguridad y se controlarán exhaustivamente la higiene y la seguridad. Los artistas estarán alojados en el mismo hotel y las sesiones no se prolongarán más allá de las 7 de la tarde para evitar que los asistentes se queden mucho tiempo en el barrio. Nada de acercarse a uno de los artistas para preguntarle por su técnica, su inspiración o su mensaje.

Serán sus obras quienes hablarán por ellos desde las fachadas de Canido.

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