Un innovador museo con forma de nube llega a Texas

En El Paso (EEUU) el estudio Snøhetta diseña un llamativo museo para niños donde los abovedados techos recuerdan a las formaciones de nubes

El Paso, una ciudad de Texas fronteriza con Ciudad Juárez (México), no se caracteriza precisamente por su arquitectura de vanguardia. Pero un museo infantil está a punto de romper esa costumbre.

El estudio noruego Snøhetta presentó el diseño del futuro Museo de los Niños de El Paso, donde llama la atención su diseño innovador: la silueta del museo parece una nube flotando en el desierto.

El futuro museo tendrá 6.500 metros cuadrados. Foto: Snøhetta
El futuro museo tendrá 6.500 metros cuadrados. Foto: Snøhetta

Un cambio en la arquitectura de la ciudad

La idea de Snøhetta fue crear un centro que sea una “herramienta para la educación de los niños”, pero que también aporte una brisa de aire fresco a la arquitectura de la ciudad.

El futuro museo tendrá 6.500 metros cuadrados, y además de sus espacios interiores se desplegarán salas al aire libre en forma de terrazas cubiertas

El edificio de 6.500 metros cuadrados estará dividido en cuatro pisos, que se elevarán hasta los 18 metros de altura.

Tres módulos culminan con techos abovedados, mientras que un cuarto sector se presenta con una inclinación de la parte superior.

Este conjunto de curvas da la idea de estar frente a una nube, sensación que se potencia por su fachada de colores claros y grandes ventanales.

El diseño rompe con la arquitectura tradicional de El Paso. Foto: Snøhetta
El diseño rompe con la arquitectura tradicional de El Paso. Foto: Snøhetta

Museo bilingüe

El museo se levantará en el distrito de las artes de El Paso, ubicado a solo un kilómetro de la frontera con México.

La ciudad mantiene un activo cruce cultural y de residentes con Ciudad Juárez (a pesar de las limitaciones que quiere imponer la Casa Blanca), por lo que todas las instalaciones del museo se presentarán en inglés y castellano.

Atracciones gigantescas

Para el diseño la firma noruega trabajó con el estudio Exigo y con la compañía Gyroscope, encargada de diseñar los juegos y atracciones que tendrá el edificio.

Los grandes ventanales, además de invitar a entrar al museo, crearán un ambiente relajante y diáfano frente al frenesí de los niños

Por ejemplo al entrar se despliega un atrio desde el suelo hasta el techo, donde una estructura invitará a los niños a trepar desde el segundo hasta el cuarto piso.

El interior contará con estructuras donde los niños podrán trepar y subir entre niveles. Foto: Snøhetta
El interior contará con estructuras donde los niños podrán trepar y subir entre niveles. Foto: Snøhetta

También habrá una estrella gigantesca de varias puntas que funcionará como un tobogán para comunicar diferentes niveles.

Ambiente relajante

Los ventanales también abarcarán varios pisos de la estructura, con la idea de dotar al interior de abundante luz natural y de invitar al público a que entre al edificio.

Además creará espacios diáfanos y relajantes, para equilibrar el frenesí de los niños cuando visiten las instalaciones.

Aprovechar el aire libre

Al este del edificio, una serie de terrazas cubiertas se presentarán como salas al aire libre, creadas para aprovechar la gran cantidad de días de sol en el sur de Texas.

El espacio será revestido con plantas de la flora local, y con decoraciones que recuerden al desierto que rodea a El Paso.

a.
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