De sede bancaria a museo de arte: así renace el Edificio Pereda de Santander

Fue la principal sede del Banco Santander en la capital cántabra y ahora, remodelado por el prestigioso arquitecto David Chipperfield, acogerá la colección de arte de la entidad

Desde que el Banco Santander lo adquirió, en 1919, nunca ha dejado se ser su sede social. A partir de 2023, sin embargo, el Edificio Pereda, en la ciudad de Santander, estará abierto al público, al que mostrará las más de mil obras de arte que integran la colección de su Fundación.

Edificio Pereda. Render: David Chipperfield Architecs.

Desde que el Banco Santander lo adquirió, en 1919, nunca ha dejado se ser su sede social. A partir de 2023, sin embargo, el Edificio Pereda, en la ciudad de Santander, estará abierto al público, al que mostrará las más de mil obras de arte que integran la colección de su Fundación.

Ubicado en el Paseo Pereda de la capital cántabra, y separado del mar por los Jardines Pereda, el edificio es obra del arquitecto Javier González de Riancho y fue concebido a partir de una estructura existente cuyos orígenes se remontan a 1795. Entre sus características se cuenta que está atravesado por una calle que se remata en arco y es, junto con el Paseo de Pereda y la calle Castelar, bien de interés cultural.

Proyecto Pereda

Más de 100 años y 85 millones de euros de inversión después, cuando se reabra en el tercer trimestre de 2023 será un museo que albergará la colección de arte de la entidad, un edificio “abierto” a los ciudadanos y que combinará “cultura, desarrollo e innovación”.

La transformación de la antigua sede bancaria en espacio cultural y de ocio ha sido encargada al arquitecto David Chipperfield

Lo cuenta la presidenta del banco, Ana Botín, encargada de colocar ayer, 20 de mayo, la primera piedra del proyecto, que lleva la firma del prestigioso arquitecto británico David Chipperfield, conocido, entre otros, por su intervención en la Isla de los Museos de Berlín y la ampliación de la Royal Academy de Londres.

Desde que el Banco Santander lo adquirió, en 1919, nunca ha dejado se ser su sede social. A partir de 2023, sin embargo, el Edificio Pereda, en la ciudad de Santander, estará abierto al público, al que mostrará las más de mil obras de arte que integran la colección de su Fundación.
El arco del Edificio Pereda es su principal símbolo. Imagen: David Chipperfield Architecs.

Han pasado más de tres años de trabajos exploratorios y trámites urbanísticos hasta que se ha podido iniciar la transformación de la sede histórica del banco, que la transformará en un “referente cultural, intelectual e institucional de la ciudad y de la región”. También, asegura su presidenta, en un reflejo de la historia del Banco Santander y de su proyección de futuro.

Para ello albergará la colección de arte privada de la Fundación Banco Santander, con más de 1000 obras y conformada durante más de 160 años que incluye pinturas de Rubens, El Greco, Van Dyck, Picasso, Chillida, Sorolla y Joan Miró, además de la colección de obras de José Gutiérrez Solana más grande del mundo. Actualmente el grueso de estas obras se expone en la Sala de Arte de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). Su nuevo hogar será la cuarta planta del edificio Pereda.

100 años más

Junto al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y la alcaldesa de Santander, Gema Igual, Botín oficializó la puesta en marcha del Proyecto Pereda con una primera piedra que en realidad era una caja metálica roja –color corporativo del Banco Santander- que contenía cinco objetos a modo de “cinco hitos” que representan los más de 150 años de vida de la entidad, entre ellos, una reproducción de su primera convocatoria de la junta general de accionistas del 29 de mayo de 1857 o una fotografía de la inauguración del edificio en marzo de 1923.

“Espacio Pereda será el relato del Banco Santander que aspira a permanecer 100 años más”, señalaba su presidenta.

El nuevo museo se repartirá en tres pisos en los que se distribuirán exposiciones de arte, espacios culturales y multiusos, para culminar en una terraza superior de 1.000 metros cuadrados “con las mejores vistas a la bahía de Santander”.

El arquitecto David Chipperfield, insistía, a través de un vídeo grabado, en que el arco del edificio, sin duda su elemento más característico, se convertirá en el «corazón» de este espacio cultural, al unirlo, una vez que este vestido con una cristalera, con la ciudad. Para ello, el arco se acristalará y servirá de puente entre su dos volúmenes, en sus orígenes dos edificios separados.

Así, permitiendo las vistas desde y hacia el edificio “celebrará su nuevo papel público”. Este mismo punto señalará la nueva “permeabilidad y celebrará la conexión entre la ciudad y la bahía y la transformación del banco en una de las principales atracciones de la ciudad de Santander”.

Desde que el Banco Santander lo adquirió, en 1919, nunca ha dejado se ser su sede social. A partir de 2023, sin embargo, el Edificio Pereda, en la ciudad de Santander, estará abierto al público, al que mostrará las más de mil obras de arte que integran la colección de su Fundación.
El museo acogerá la Colección del Banco Santander y muestras temporales.

Corazón verde

La tecnología será, junto al arte, un punto central de este espacio, que acogerá también salas polivalentes y donde se realizarán exposiciones temporales, así como actividades formativas y culturales para todos los públicos. También acogerá una sala multimedia donde se explicará la historia del banco, un auditorio, una cafetería y una librería.

El proyecto ha sido diseñado además para ser sostenible y energéticamente eficiente y cuenta con la certificación BREEAM “excelente” que acredita a los edificios como sostenibles a nivel mundial, tanto en su construcción como en su explotación, minimizando así el impacto ambiental.

Desde que el Banco Santander lo adquirió, en 1919, nunca ha dejado se ser su sede social. A partir de 2023, sin embargo, el Edificio Pereda, en la ciudad de Santander, estará abierto al público, al que mostrará las más de mil obras de arte que integran la colección de su Fundación.
Su azotea se convertirá en uno de los mejores miradores de Santander.

Mientras tanto, el proyecto generará 2.000 empleos, entre directos e indirectos, según la entidad, y se priorizarán empresas de la región, con las que ya se han contratado servicios para su puesta en marcha por más de 1,4 millones de euros.

a.
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