Cómo un palazzo romano se convierte en una Apple Store

El estudio Foster+Partners mantiene el aire aristocrático del Palazzo Marignoli del siglo XIX y lo combina con diseño minimalista para crear la tienda Apple más grande de Europa

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.

Apple Via del Corso. Foto: Apple.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.

El estudio de arquitectura fundado por el británico Norman Robert Foster, premio Pritzker en 1999 y el premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2009, está detrás de los diseños más vanguardistas de estos establecimientos, que ahora suman el de la tienda Apple más grande de Europa ubicada, nada menos, en un palazzo romano del siglo XIX.

Palazzo Marignoli

Cerca de la Piazza Colonna, Apple Via del Corso es la tienda número 17 de Italia y también la Apple Store más grande del Europa, donde la firma cuenta con un total de 117 ubicaciones en 12 países.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.
El establecimiento se articula en torno a un exuberante patio. Foto: Apple.

Pocas sin embargo, como esta, en el gran Palazzo Marignoli, con la que se busca rendir homenaje “a la rica historia del arte y la cultura de Roma”. De hecho, se trata de uno de los proyectos de restauración más importantes de Apple.

Construido sobre un antiguo convento entre 1873 y 1878 por el renombrado arquitecto Salvatore Bianchi –fue renovado después por Giulio Podesti-, el Palazzo Marignoli fue el hogar del marqués Filippo Marignoli (1809-1898). También albergó el Caffè Aragno, uno de los lugares de reunión más notables de la Roma de la época y frecuentado por artistas, escritores y actores.

Apple Via del Corso se articula alrededor de un patio rebosante de árboles de alcanfor, un vestigio del histórico monasterio Santa Maria Maddalena delle Convertite que existía en el lugar

La idea, explica el socio de Foster+Partners Luis Matania, “era celebrar diferentes aspectos y diversas áreas de la historia del edificio”. En este sentido, el resultado es “una yuxtaposición de todas estas áreas en la historia del edificio” desde su origen en el siglo XVI hasta el siglo XXI.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.
Los restauradores han dado nueva vida a los frescos originales del palazzo. Foto: Apple.

De hecho, varias de las obras de arte originales del complejo han sido restauradas e incorporadas a la flamante tienda, como los frescos de Fabio Cipolla y Ettore Ballerini del siglo XIX, y los murales realizados por Afro Basaldella en 1950.

Un corazón verde

Con grandes ventanales de cristal hacia la Via del Corso, lo que riega de luz natural los espacios, el edificio se articula en torno a un exuberante patio central rebosante de alcanforeros, un vestigio del histórico monasterio de Santa Maria Maddalena delle Convertite que ocupó este mismo lugar.

La tienda incorpora el arte preservado, lo que lo convierte en uno de los proyectos de restauración más importantes de Apple

Pasando así de privado a público, este patio se convierte en un “espacio democrático” del que se invita a disfrutar a los visitantes.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.
Monumental escalera en Apple Via del Corso. Foto: Apple.

En el primer piso, alternados con los balcones, cuatro puertas dan acceso a una terraza ajardinada exterior que se ha llenado de enredaderas, de jazmín y olivos inspirados en las azoteas romanas. También una escalera monumental que data de 1888, restaurada a sus detalles originales de mármol de Carrara de origen local e iluminada con luces LED que cambian de orientación e intensidad según el momento del día.

El mármol blanco es omnipresente en todo el interior del establecimiento, cubriendo suelos y enmarcando ventanas.

Tesoros ocultos

También en este piso, el Forum, donde el blanco contrasta con muebles de madera clara y objetos forrados de cuero, ocupa el que fuera salón de baile del palazzo, que ahora albergará las sesiones de Today at Apple, un innovador programa artístico que pretende ofrecer a los jóvenes “inspiración, habilidades y herramientas para explorar sus pasiones” y que contará con la participación de más de 40 artistas locales de campos como la música, el arte, el diseño, la creación de contenidos, la fotografía y el vídeo.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.
Antiguo salón de baile del Palazzo Marignoli. Foto: Apple.

Un inmaculado pasillo conduce al Genius bar, donde los restauradores lograron devolver a la vida un techo pintado a mano con dibujos geométricos y molduras rematadas con coronas. Los muebles de madera y la carpintería aportan, de nuevo, el toque de calidez a estos espacios.

Apple Via del Corso se une así a la lista de tiendas en edificios históricos que la compañía tecnológica tiene por el mundo, incluidas las de Champs-Élysées diseñada por Foster + Partner en París, la de Regent Street en Londres y la de Carnegie Library en Washington.

De sobra ha demostrado Apple que no sirve cualquier emplazamiento para sus flamantes tiendas. Flotando en la bahía de Singapur, en torno a un árbol gigante en Bangkok o bajo un cubo de cristal en la Quinta Avenida de Nueva York, sus locales son todo menos convencionales. Y Foster+Partners tiene mucho que ver con ello.
Frescos y molduras recuperadas en el Palazzo Marignoli. Foto: Apple.

a.
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