BIG o cómo la arquitectura danesa está dando forma al mundo

Taschen completa una trilogía sobre el estudio de Bjarke Ingels y sus propuestas que combinan arte, arquitectura, urbanismo y naturaleza en un nuevo y mágico equilibrio

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.

MÉCA by BIG, Bordeaux, France, 2019. Foto: © Laurian Ghinitoiu.

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.

Dirigida por el danés Bjarke Ingels, BIG es protagonista de una nueva obra editada por Taschen, Formgiving. An Architectural Future History, que explica en más de 700 páginas alrededor de 100 proyectos del estudio, construidos y no construidos y deja patente su mirada visionaria y su enorme talento para la creación de nuevas formas y espacios.

La obra completa, además, una trilogía que integran también la obra gráfica Yes is More. An Archicomic on Architectural Evolution y el aplaudido Hot to Cold. An Odyssey of Architectural Adaptation también editadas por la prestigiosa editorial.

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.
Kistefos Museum, Jevnaker, Noruega, 2019. Foto: © Kim Erlandsen.

De la casa de la montaña a la base lunar

BIG, que actualmente cuenta con un equipo de más de 500 arquitectos en todo el mundo, se dio a conocer tras el diseño de dos complejos de viviendas -La Montaña y las Casas VM- en Ørestad, el ultramoderno barrio de Copenhague. Desde entonces ha diseñado en el mundo todo tipo de edificios, desde galerías comerciales a viviendas asequibles, pasando por puentes, rascacielos, campus universitarios, fábricas de muebles, centros culturales y, más recientemente, la base de un asentamiento lunar.

Con un intento visionario de mirar al horizonte, la obra analiza el papel de la arquitectura en una línea de tiempo que se extiende desde el Big Bang hasta el futuro más lejano que podamos imaginar

A través de los proyectos analizados en el libro, que sigue una línea cronológica, se abordan además desafíos como la sostenibilidad, la comunicación, las migraciones, la arquitectura y el diseño, aspectos todos que definen la forma del mundo.

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.
La obra completa una trilogía dedicada al estudio BIG.

Como un intento visionario de mirar al horizonte y sin perder de vista el creciente impacto de la humanidad en el planeta -y los cada vez mayores retos que se nos plantean- la obra analiza el papel de la arquitectura en una línea de tiempo que se extiende desde el Big Bang hasta el futuro más lejano que podamos imaginar.

Selección personal de proyectos

En su selección más personal, Ingels escoge proyectos como la Casa LEGO, que lleva a escala arquitectónica las clásicas piezas de juego para levantar un complejo de 12.000 m2 en Billund (Dinamarca) o el Museo Tirpitz, un búnker nazi de la Segunda Guerra Mundial convertido en centro cultural e integrado en la naturaleza hasta tal punto que parece desaparecer en la arena como si de algún modo pudiera borrar la dramática historia de este lugar ubicado en Blåvand, en la costa oeste de Dinamarca.

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.
Vancouver House by BIG, Canada, 2020. Foto: © Ema Peter.

La innovadora y premiada planta que convierte residuos en energía y que se combina con el ocio en forma de estación de esquí, Copenhill, tiene también su espacio, poniendo el énfasis en el compromiso de Copenhague con la neutralidad de carbono y recordando, de paso, que a través de la arquitectura y el diseño, BIG da forma a un mundo sostenible y a la vez colorido.

“Para sentir que tenemos licencia para imaginar un futuro diferente al de hoy, todo lo que tenemos que hacer es mirar hacia atrás diez años, cien años, mil años, para darnos cuenta de cuán radicalmente diferentes eran las cosas entonces de lo que son hoy”, apunta el arquitecto, que añade “esto mismo se aplica a mirar hacia adelante con la misma claridad de visión. […] Como sabemos por nuestro pasado que nuestro futuro seguramente será diferente de nuestro presente, en lugar de esperar a que tome forma por sí solo, tenemos el poder de darle forma”.

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.
Páginas dedicadas al proyecto de LEGO House. Foto: Taschen.

Formgiving

El volumen Formgiving complementa la exposición del mismo nombre inaugurada en el Danish Architecture Center (DAC) de Copenhague y viajará a otros lugares del mundo, con más de 65 proyectos que documentan el trabajo global de BIG a través de los ojos de sus usuarios, desde la mesa de dibujo hasta las ubicaciones de sus trabajos en todo el mundo y los edificios terminados. 

Como la obra, permite aventurar los desarrollos que llegarán en cinco, diez o cincuenta años en lo que supone un ejemplo del tesón de la firma para “ir más allá de lo ordinario y más allá de los mundos, para contribuir al futuro con cada proyecto”. 

De hecho, explican, “cada paso no solo revela un mundo que se asemeja a nuestros sueños, sino que también intenta realizar estos sueños de manera pragmática”. Y concluye “¡Tenemos el poder de crear el mundo del mañana!”

Un puente retorcido que es a la vez galería de arte. Una estación de tratamiento de residuos que se cubre con una pista de esquí. Un museo en espiral que recrea la maquinaria de un reloj suizo. Si la arquitectura es la encargada de dar forma al mundo que habitamos -o que queremos habitar en el futuro- sin duda BIG (Bjarke Ingels Group) es una de las firmas que más está haciendo por definir cómo será.
The Heights by BIG, Virginia, USA, 2019. Foto: © Laurian Ghinitoiu.

Hermosamente ilustrado, el libro incluye fotografías de los multipremiados Laurian Ghinitoiu, Iwan Baan y Rasmus Hjortshøj, entre otros, así como reflexiones inéditas de Bjarke Ingels y propuestas de novedosos hábitats en la Luna y centros de investigación en Marte, una veintena de modelos LEGO trabajados por la firma y un adelanto de Masterplanet, el trabajo colectivo y colaborativo impulsado por BIG que busca un modelo de sostenibilidad global para rediseñar la Tierra y parar el cambio climático.

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