Arañas y esferas gigantes invaden Florencia

La muestra del artista Tomás Saraceno en el Palazzo Strozzi de esta ciudad de la Toscana invita a un viaje surrealista entre esferas, plantas aéreas y telas de araña

Al entrar en el elegante Palazzo Strozzi de Florencia, tres gigantescas esferas con su superficie espejada reciben al visitante.

En otras salas, esperan plantas aéreas que crecen desde globos colgantes, además de gigantescas telas de araña que crean formas geométricas.

Hay un tablero con 33 naipes relacionados con los tejidos de este arácnido y juegos de luces sobre bolas plásticas que recuerdan al sistema solar

¿De qué se trata todo esto?

Saraceno juega con esferas y luces en sus composiciones. Foto: Estudio Tomás Saraceno
Saraceno juega con esferas y luces en sus composiciones. Foto: Estudio Tomás Saraceno

El arte y la ciencia van de la mano en Florencia

Esto es Aria, una muestra del artista argentino Tomás Saraceno, que como hemos visto en Copenhague y en otros sitios, recurre al arte y la ciencia, más concretamente a las esferas y las telas de araña, para reflexionar sobre el rol de la humanidad frente al planeta y el daño que está causando.

Que se haya elegido un palacio renacentista no es casualidad. La idea de Sarraceno es que el concepto de que ‘el hombre es el centro del mundo’ se pase al del ‘hombre es parte del universo’.

Una parte bastante insignificante, la verdad.

Las esferas gigantes

Eso es lo que se ve con esas esferas, en la instalación Constelación termodinámica, donde las personas se reflejan distorsionadas en el patio renacentista.

'Redes de atención', creación con telas de araña artificiales. Foto: Ela Bialkowska-OKNO
‘Redes de atención’, creación con telas de araña artificiales. Foto: Ela Bialkowska-OKNO

A través de telarañas artificiales Saraceno reflexiona sobre el sentido de adaptación y la necesidad de la humanidad de trabajar en coordinación

De hecho estos globos son prototipos que inflarse con la luz del sol y viajar de 20 a 40 km, una opción sostenible para trasladarse “sin necesidad de fronteras ni de combustibles fósiles”, dice Sarraceno.

Sonidos del aire y telarañas artificiales

En una sala de la primera planta del palacio florentino hay unas formaciones poliédricas que parecen nubes. Esto es el Connectome, donde las superficies irregulares reflejan la luz del sol, mientras cuelgan de un entramado que recuerda a las telas de araña.

El fascinante efecto de las plantas colgando de esferas en el aire. Foto: Ela Bialkowska-OKNO
El fascinante efecto de las plantas colgando de esferas en el aire. Foto: Ela Bialkowska-OKNO

En una sala contigua apenas hay luz, pero se escuchan sonidos como silbidos. Son producidos por unas cuerdas que vibran con las corrientes de aire, la respiración de las visitas y el movimiento de sus cuerpos. Esto es Sonidos de aire.

En Redes de Atención pareciéramos estar frente al paso de una araña gigante, ya que las esculturas están revestidas por un material similar al que elaboran estos animales.

Tras una sala con videos producidos por Sarraceno (uno de ellos se supone que dura 163.000 años, porque representa el viaje de la luz de la Nebulosa de Magallanes a la Tierra) se llega a Una imaginación termodinámica, donde unas esferas que bailan en el aire reflejan una hermosa danza que recuerda a los eclipses.

Las obras de Saraceno son un desafío a la ley de gravedad. Foto : Estudio Saraceno
Las obras de Saraceno son un desafío a la ley de gravedad. Foto : Estudio Saraceno

Jardines que flotan en el aire

Entre las ventanas renacentistas que dan al patio están las plantas colgantes de Jardines voladores, donde varios ejemplares de tillandsias crecen desde grandes esferas plásticas, que se sostienen gracias a unas redes.

Las plantas aéreas, que crecen desde esferas gigantes, plantean un desafío a la ley de la gravedad

La muestra termina con Aerografías, con varios globos flotando apenas sostenidos por bolígrafos que, suavemente, dibujan trazos aleatorios en grandes lienzos.

Aerografías, otras de las obras voladoras que se presentan en Florencia Foto : Estudio Saraceno
Aerografías, otras de las obras voladoras que se presentan en Florencia Foto : Estudio Saraceno

Pero también se puede jugar a adivinar el futuro con las 33 Cartas de Aracnomancia, donde las figuras del tarot son reemplazadas por dibujos de estos animales y sus tejidos.

Con esta muestra Sarraceno invita a repensar el rol de las personas en relación con la naturaleza y el universo, en donde usa a las telas de araña como metáfora de las relaciones humanas, y a las plantas aéreas como ejemplo de adaptación.

a.
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