Room Mate Anna esquivó a Colau y se estrenará en verano

Otro cuatro estrellas para el Eixample de Barcelona. El grupo inmobiliario Alting tiene prácticamente acabado el nuevo hotel Room Mate Anna, que el próximo junio abrirá sus puertas junto al Paseo de Gracia. El grupo inmobiliario barcelonés ha invertido en el edificio 23 millones de euros: 17 en su compra y 6 en la obra.

Tras haber transformado la antigua sede de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago en Barcelona en un hotel de 81 habitaciones, el grupo inmobiliario Alting se lo acaba de entregar a la cadena Room Mate para su explotación. A tiempo para estar operativo el próximo mes de junio, ahora simplemente se están ultimando algunos aspectos de su equipamiento y decoración, que ha corrido por cuenta de Lorenzo Castillo.

Atmósfera mediterránea

Tanto Alting como Room Mate se muestran satisfechos de haber podido respetar la fachada original del edificio, construida según los cánones modernistas a principios del siglo XX. El inmueble, tras haber sido utilizado por la universidad americana, también sirvió de sede al grupo turístico Mazars y, en 2012, ya abandonado, le sirvió a Casa Decor para celebrar su vigésimo aniversario.

Con una altura de nueve plantas y un total de 4.000 metros cuadrados, además de las habitaciones, el hotel va a ofrecer también un restaurante en su planta baja, gestionado por el grupo de restauración En Compañía de Lobos, creado por Tomas Tarruella, cofundador de Grupo Tragaluz. Asimismo, va a disponer de una terraza con bar y piscina en la azotea para refrescarse frente los tejados de las casas Batlló y Ametller.

Aunque en esta ocasión Alting y Room Mate se han podido escapar de la moratoria hotelera de Ada Colau, ambas compañías sí la han sufrido en otros proyectos. La inmobiliaria quería otro hotel en un edificio situado en la esquina de La Diagonal con Pau Claris, y la cadena de Kike Sarasola, uno situado en la calle Mallorca y que se habría llamado Xavi.

a.
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