La justicia americana acorrala a Airbnb

El Fiscal General de Nueva York ha ordenado a la web a entregar los datos de 15.000 usuarios que alquilan habitaciones por días o semanas. La orden es parte de una investigación contra las prácticas abusivas en el alquiler convencional.

El principio del fin del alojamiento turístico ilegal podría estar empezando en Estados Unidos. Airbnb, una de las páginas web de alquiler vacacional online más populares, intensa zafarse de la ley en el estado de Nueva York (Estados Unidos). El Fiscal General de este territorio ordenó el pasado octubre a la web a entregar los datos de 15.000 usuarios que alquilan habitaciones por días o semanas.

La orden es parte de una investigación contra las prácticas abusivas en el alquiler convencional. Con todo, el requerimiento también busca multar a propietarios de viviendas que usan Airbnb para alquilarlas todo el año, informa Wired.

Airbnb, que opera en España desde Febrero de 2012, ha lanzado una ofensiva para dar el esquinazo a los reguladores. Por un lado, el bufete legal de la página ha presentado un recurso contra un acta que tilda de “patosa”. Según el portal, la ley de alquileres de NY es “demasiado vaga” para castigar los acuerdos informales entre particulares.

Asimismo, el site ha lanzado una campaña  on line para granjearse la simpatía del público. De momento, Airbnb ha recogido 125.000 firmas para que se reforme la ley estatal que regula los arrendamientos urbanos. En el mismo sentido, la Asociación americana de Internet ya ha dado su apoyo público a la web.

15.000 en España

La página de alquiler vacacional informal desembarcó en España en febrero de 2012. Desde entonces, los usuarios de Airbnb han crecido exponencialmente en nuestro país. El portal tiene listadas más de 15.000 camas a precios asequibles en España y Portugal, casi la mitad de ellas en Barcelona.

Airbnb está presente en 192 países, en los que se alquilan más de 500.000 habitaciones o camas. Cualquiera puede subarrendar una habitación a través de este web, que sólo exige que la vivienda esté equipada con electricidad.

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