Ducasse y LOV reinarán con un hotel de lujo en el palacio de Versalles

El palacio de Versalles, patrimonio mundial de la humanidad, ha planificado este hotel de lujo para atraer financiación privada y renovar tres de sus edificios históricos, por un valor de entre 4 y 7 millones de euros. La licitación, lanzada en agosto de 2015, incluye las estancias Grand Controle, Petit Controle y Pavillon des Premieres Cent Marches, que en conjunto suponen unos 2.800 metros cuadrados construidos.

El chef Alain Ducasse y LOV Hotel Collection han sido los adjudicatarios de la licitación, que gestionarán de forma temporal, y para lo que tendrán que efectuar obras de seguridad y de restauración del monumento histórico, así como desarrollar las adaptaciones necesarias para dotar a los edificios de uso hotelero.

Revalorizar el espacio

El palacio decidió permitir la construcción de un hotel en sus instalaciones dentro de su política de revalorizar el espacio y permitir la implantación de actividades económicas en el monumento histórico, según un programa lanzado en 2009 por el Ministerio de Cultura y la Secretaría de Estado de Turismo francesa. En 2011 ya se trató de adjudicar el espacio a un proyecto hotelero, pero ninguno fue seleccionado.

En esta ocasión, una veintena de candidatos, franceses y extranjeros, se presentaron a la licitación, que se cerró en septiembre pasado. El pliego de condiciones establecía la renovación de la techumbre y de los muros, con una inversión de entre 4 y 7 millones de euros, más otros 4 millones para reformas interiores. La concesión del edificio se hará para un periodo de 60 años.

Obras de restauración

Ahora, los dos concesionarios deberán efectuar obras de salvaguarda y de restauración del monumento histórico, además de las operaciones de adaptación necesarias para el funcionamiento del programa hotelero. Desde el palacio de Versalles también se ha indicado que «este proyecto excepcional propondrá un hotel de prestigio con una veintena de habitaciones y un restaurante de alta cocina francesa. La decoración será clásica y refinada, inspirada en el siglo XVIII».

Punto turístico obligado en Francia -cuenta con una media de siete millones de visitantes al año-, se rumorea que el precio por pernoctación podría ser similar al de los hoteles de lujo de Cannes o París, que superan los 3.000 euros por noche.

Paredes con historia

El edificio más imponente del nuevo hotel es el Grand Controle, una mansión de 1.700 metros cuadrados construida en la década de 1680 por Jules Hardouin-Mansart para el duque de Beauvillier. De 1723 a la Revolución sirvió como ministerio de Finanzas y albergó a grandes personajes de la historia de Francia, como Turgot, Calonne, Brienne Lomenie o Necker.

A mediados del siglo XIX, el edificio fue asignado al departamento de Guerra y se transformó para albergar a oficiales y militares hasta 2006. Desocupado desde 2008, en 2011, el presidente del establecimiento público, Jean-Jacques Aillagon, lanzó un proyecto para establecer allí un hotel de 23 habitaciones, que nunca prosperó.

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